Muchas personas me han escrito pidiéndome que les hable de Edwood Joel en el blog. La razón por la que no escribimos tan a menudo es porque estamos dedicando todo nuestro esfuerzo en ayudar a todos lo que nos contactan. Pero sé que desean saber como sigue mi niño bello, asi que les quiero contar que está muy bien, tiene excelente salud, ya está en primer grado y adora a sus maestras.
Útimamente EJ me ha preguntado sobre ustedes, quienes son y dónde viven. EJ sabe que él tuvo autismo y también sabe por qué ustedes y yo nos comunicamos. Le cuento siempre de todos los niños que están enfermitos y que sus familiares desean que les contemos como él se curó para poder ayudar a sus hijos a que también se curen. Cada vez que me pregunta dónde viven y le contesto busca en el globo terraqueo que tenemos para ver en que parte del mundo están. Hemos recibido emails de todas partes del mundo y cuando no nos entendemos muy bien usamos los traductores electrónicos para poder comunicarnos con esas familias. Cuando me envían fotos tambien se las enseñamos a EJ. Recuerdo una foto de uno de los niños, vive en Israel pero su mamá es hipanoparlante, le enseñé la foto al Edwoodito y me hizo llorar porque mientras miraba la foto reconoció el agua gris del Magnetic Clay y me dijo; “…Mami, me alegra mucho que podamos ayudarlo!”
EJ recuerda a todos sus terapistas y todo el proceso, pero sobre el autismo en sí, recuerda el tratar de hablar y no poder, el no entender lo que escuchaba y el sentir que todo iba muy rápido.
No pierdan la fé, infórmense, busquen más allá, no se conformen con lo que el médico les diga y nunca olviden que la información es nuestra mejor arma contra el autismo. Corran la voz, ayuden a otros en sus comunidades, en sus familias, en las escuelas. Y nunca olviden que estaremos aquí mientras Dios lo permita dispuestos a ayudarlos.

Bendiciones para todos! Yeroline